¿CÓMO “FLOTA” UNA MOSCA SECA?
Adjunto una foto que es clásica en la tapa del catálogo de una conocida casa de artículos de pesca de Montana, EU. Allí pueden ver la importancia de que la mosca apoye en el agua en tres puntos simultáneamente. Recomiendo a los principiantes, que se fijen muy bien en la cola, que tiene que formar casi un plano con la parte baja del anzuelo y con la punta de los pelos del collar.
Las moscas Secas clásicas no flotan en el agua, sencillamente porque tienen más densidad. Solo se apoyan sin romper la tensión superficial del agua. La tensión superficial es una película muy delgada de agua, que se forma por la cohesión de las moléculas de agua y su trabajo para ocupar más superficie.
Por lo expuesto, se puede definir que para un peso dado, cuanto mayor sea la superficie de apoyo, mejor se mantendrá en superficie.
Por eso también se puede afirmar que, es contraproducente embadurnar las moscas con grasa o aceites, porque se les está agregando peso, ya que la mosca está sobre el agua (no está flotando). Además, las grasas le quitan delicadeza y elegancia.
Repito, no solo no están contribuyendo a la flotación, sino que perjudican la permanencia de la mosca encima del agua.
Se pueden atar dos tipos de Mosca Seca, la “clásica” que se apoya sobre la superficie del agua (la suma de sus componentes es más pesada que el agua), y la que flota (la suma de sus componentes pesa menos que el agua). Adjunto las siguientes fotos, una donde se ve una clásica bien construida que muestra tres puntos de apoyo, y otra foto donde se aprecia una Seca clásica con tres puntos apoyados sobre la superficie y otra Seca “flotante” con parte de su cuerpo bajo la superficie.
A favor de las grasas o aceites, se puede decir que después que la mosca se ha hundido, en alguna medida evitan que se mojen los materiales porosos y permeables (la mayoría de los materiales artificiales y muchos de los naturales no se mojan tan fácil). En este sentido, y siguiendo con las recomendaciones tradicionales, las moscas de buena calidad solo requieren (especialmente si se utiliza vapor de agua para devolver su forma natural al material) una "caricia" con las yemas de los dedos apenas engrasados, sobre las puntas del hackle.
Yo me interesé mucho por este tema y no perdí oportunidad de aprender cada vez que podía compartir con el Sr. Anchorena en la Boca del Chimehuín. Recuerdo sus palabras cuando afirmaba que nunca hay que “engrasar” a la mosca porque era perjudicial para la flotación y para el movimiento del hackle. Él abría una latita donde tenía una cera sólida de color blanco que no era otra cosa que el clásico “flotalíneas”, y luego de frotar la yema de su dedo índice sobre la misma, apenas tocaba la punta de los pelos en el collar y en la cola.
El secreto – decía Anchorena – “…está en la calidad de los materiales y del atado…”
Chiche Aracena



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